El programa

Lo que exigimos

Seis exigencias concretas para que la vivienda vuelva a ser un derecho y deje de ser un negocio. No dependen de quién gobierne: dependen de la fuerza que logremos juntar.

01

Casas para vivir, no para especular

Una casa es donde se hace la vida, no una línea en una cartera de inversiones. Cuando la vivienda se convierte en un producto financiero, los precios siguen lo que pueden pagar los inversores, y no lo que gana la gente.

Medidas

  • Restringir la compra de viviendas por fondos y empresas que no las usan para vivir.
  • Limitar los pisos turísticos en las zonas de mayor presión, empezando por Lisboa, Oporto y el Algarve.
  • Impuestos progresivos sobre las casas que los grandes propietarios mantienen vacías, y que lo recaudado vaya a vivienda pública.

02

Un gran parque público de vivienda

Los países que han mantenido la vivienda a precios asequibles lo han hecho con un gran parque público y cooperativo. En Portugal, la construcción pública pasó de unas 4.500 viviendas al año en los años setenta y principios de los ochenta a menos de 300 a principios de la década de 2010.

Medidas

  • Un programa público de construcción y rehabilitación a largo plazo, con financiación estable y plurianual.
  • Poner los edificios públicos vacíos al servicio de la vivienda, en vez de vendérselos a inversores privados.
  • Apoyo a las cooperativas de vivienda y a alquileres asequibles permanentes, que nunca vuelvan al mercado.

03

Seguridad: ningún desahucio sin alternativa

Con contratos cortos y desahucios rápidos, quien alquila vive con miedo: si se queja, se arriesga a que no le renueven el contrato. Sin seguridad, los demás derechos se quedan en papel mojado.

Medidas

  • Contratos de alquiler con una duración mínima de 10 años, como reclaman los movimientos por la vivienda.
  • Ningún desahucio de familias vulnerables sin un realojo digno garantizado.
  • Revertir las medidas que aceleran los desahucios en vez de proteger a quien vive en la casa.

04

Alquileres que quepan en el sueldo

En Lisboa, alquilar un piso de dos dormitorios cuesta más que un salario mínimo entero. Sin límites, cada contrato nuevo empuja el precio hacia arriba, y quien hace funcionar la ciudad acaba expulsado de ella.

Medidas

  • Alquileres de referencia por zona, ligados a los ingresos locales, con un tope obligatorio en los nuevos contratos.
  • Limitar las actualizaciones anuales de los alquileres muy por debajo de la subida de los salarios.
  • Proteger a quien tiene hipoteca de las subidas bruscas de la cuota.

05

Derechos colectivos para quien alquila

Solo, un inquilino tiene poca fuerza frente al casero. Juntos, como bloque, barrio o ciudad, los inquilinos pueden negociar de igual a igual, igual que hacen los trabajadores en la negociación colectiva.

Medidas

  • Reconocimiento legal de la negociación colectiva entre asociaciones de inquilinos y grandes propietarios.
  • Protección frente a represalias para quien se organiza o presenta una queja.
  • Asistencia jurídica gratuita para inquilinos amenazados de desahucio o víctimas de abusos.

06

Salarios, pensiones y servicios públicos dignos

Entre 2015 y 2025, el precio de la vivienda subió un 180 % y el salario mínimo, un 72 %. La crisis está en esa diferencia entre lo que ganamos y lo que cuesta una casa.

Medidas

  • Subidas de salarios y pensiones por encima de la inflación y ligadas al coste de la vida real, vivienda incluida.
  • Servicios públicos de calidad en todos los barrios, y no solo donde el suelo es barato.
  • Transporte público barato y fiable, para que vivir más lejos no sea un castigo.

Iniciativa Legislativa Ciudadana

La ley también es tuya

Con 20.000 firmas, cualquier grupo de ciudadanos puede llevar una propuesta de ley al Parlamento. La Acampada pela Habitação, el movimiento de las acampadas por la vivienda, está preparando una y quiere escucharte: ¿cuál es el mayor problema de la vivienda y qué cambiarías de la ley?

1

Da tu opinión

Responde a la encuesta y ven a las sesiones abiertas por todo el país. Una comisión de 5 a 10 personas redacta la propuesta a partir de lo que escuche.

2

Firma

20.000 electores firman la propuesta.

3

Al Parlamento

La propuesta se entrega en la Assembleia da República, el Parlamento portugués, para que se debata y se vote. Hasta hoy se han admitido 14 iniciativas ciudadanas, y 8 salieron adelante.

Ambos están en portugués. La encuesta está cifrada de extremo a extremo y se puede responder de forma anónima. Contacto: ilc-habitacao@proton.me

Qué exigen las acampadas

  • Abajo la ley de alquileres de 2012
  • Fin de los desahucios
  • Prohibir que los fondos buitre compren viviendas
  • Más vivienda pública
  • Recuperar los edificios vacíos para vivienda
  • Topes a los alquileres

La vivienda es un derecho.
Vamos a conquistarlo.

Únete a quienes ya se están organizando en bloques, barrios y centros de trabajo por todo el país.